Tenemos dos hijos,
uno de Argentina
el otro es local
en el Canadá,
muy inteligentes
estando en la escuela
que se va olvidando
pasando los años
lejos de los libros
en la sociedad.
Los dos tienen novia
que con ellas viven,
uno con 2 hijos
el otro no quiere
tener que pensar
en traerlos tiernos
dentro de este mundo
donde está su hogar.
Los chicos son siempre
una carga brava,
no importa cuan grandes,
son siempre tus hijos
con las ilusiones
y complicaciones
que no han de parar.
Algún hombre sabio
que yo conocí
me dijo de pronto
que son para siempre
cadena perpetua
que no ha de acabar.
Cantemos contentos
en esta poesía
que estoy escribiendo
la gracia de siempre
que me ha de gustar,
que estoy orgullosa
de mis dos varones
pero complicada
la cosa se da.
(De una invitación a participar de un poema fusionado en Poemas del Alma)