Viajando en la enredadera
de mentiras y posturas
como abriendo la heladera
llena de verduras frescas
y comida que es basura,
pienso en sentarme a la mesa
a comer lo que me gusta.
De pronto en la tarde linda
después de comer un tanto
apurada sin razón,
me voy sintiendo contenta
de digerir lo que gusta
dado que comí un montón.
Besitos que yo te daba
todo el tiempo si parar,
coma para