Escribiendo en la mañana
por la tarde y a la noche
desparramo mis palabras
buscando poner sentido
a cosas que a veces pasan
cuando al sueño me retiro.
Escrbiendo todo el tiempo
sin que a mí no me importara
si lo que escribo está bueno
o se plasma sin sentido
por escribir arrogante
las cosas que no he creído
que las podría escribir
si de pronto me decido
a escrbir lo prohibido.
Palabras desordenadas
en el medio del estío
cuando los fuegos del norte
quemando bosques enteros
mandan cenizas sin freno
que arruinan el aire bueno
con gases que respirás
que llegan comprometidos
para arruinar la salud
de los que por aquí vivmos.