Anoche cambió la hora,
vaya a saber el por qué
pero ahora es mas temprano
o quizás es al revés
de lo que era a esta hora
hasta en el día de ayer.
La noche aparece
temprano en la casa,
el sol se va lejos
volviendo mañana
con días cortitos
hasta que la calma
se va desde ahora
en forma dramática
cuando vivís cerca
del polo del Artica.
Ayer era Halloween
y mañana a la mañana
festejaré si es posible
al querido cumpleaños
que me trae ochenta y cinco
sin que nadie los llamara.
Vivamos feliz la vida
con algunos sobresaltos
que el vivir así parece
cuando vivís tantos años.
Besitos que yo te daba
todo el tiempo sin parar
queréme, negro, queréme,
no me dejes de querer.