No entiendo, no entiendo nada
en mi atrasado proteño,
me pregunto qué ha pasado
mientras miro al mundo entero
que se desarma de pronto
en las juntas del cantero
cuando me voy por la calle
empezando a recorrer
el camino que no quiero.
No entiendo ni sé qué hacer
cuando prefiero dormir
en lugar de levantarme
para poder trabajar
aunque necesidad no tengo,
mientras la luna se acuesta
después de pasar el tiempo
escondiendo al astro sol
haciéndolo un agujero
muy brillante alrededor
y en el centro todo negro.
Besitos que yo te daba
cuando podía quererlos,
decíme ahora enseguida
qué chances tengo de hacerlo.